miércoles, junio 20, 2007




CHARLES BAUDELAIRE Y LA CONCEPCIÓN DEL POEMARIO COMO UNIDAD (I)

1857 es un año clave para la génesis de la poesía moderna porque en Francia se publicó Las flores del mal, una de las obras clásicas de la literatura universal. En 2007 se cumplen 150 años desde que vio la luz tan ilustre poemario. En una carta escrita al poeta romántico francés Alfred de Vigny, Baudelaire afirma lo siguiente: "El único elogio que solicito para este libro es que se reconozca que no es un simple álbum y que tiene un inicio y un final. Todos los poemas nuevos han sido escritos para ser adaptados a un marco singular que yo había elegido". ¿Cuántos escritores jóvenes de hoy toman en cuentan seriamente las recomendaciones del vate francés? Todo poemario, según Baudelaire, posee una estructura y los poemas establecen relaciones entre sí. Las partes del libro debieran tejer vínculos de sentido entre sí. En la segunda edición de Las flores del mal dada a conocer en 1861, como afirma Raymond Decesse, Baudelaire incorpora 32 poemas más y varía la disposición de los poemas. Al final, el célebre poemario llega a tener seis partes:

I.Spleen e ideal
II.Cuadros parisinos
III.El vino
IV.Las flores del mal
V.Rebelión
VI.La muerte

En la primera, se percibe la oposición entre el spleen (una melancolía profunda, basada en el desencanto) y la posibilidad de un ideal (una elevación que permite acceder a la belleza como algo trascendente). En la segunda hay un paseo a París, metáfora del naciente capitalismo. En la tercera, el poeta busca la ebriedad como mecanismo para tratar de superar la crisis basada en la oposición entre la multitud y el individuo. En la cuarta se intenta hacer una literatura del mal, opuesta a los patrones de la belleza clásica. En la quinta, Baudelaire explora el satanismo como un cuestionamiento romántico de los mitos de la civilización cristiana. En la sexta aparece la muerte como una posible salida a la crisis del individuo en el mundo moderno, donde reina el culto a lo útil (es decir, la racionalidad instrumental donde las cosas se aprecian solo por el valor económico que portan).

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Quizás esa unidad pertenece al sentido posible que le podamos dar a un poemario.

Acaso un hilo conductor, sean sensaciones o temas, es algo intepretable de todos modos(condenados al sentido, según Greimas).

Existen muchísimos poemarios que ofrecen unidades sensibles. Bueno, en todo caso, esa unidad es un proyecto del autor. Y también debería ser una impresión del lector, que es lo más importante.

D.A.

Steparius dijo...

Tu página es muy buena
felicitaciones

gracias por permitirme conocer a Baudelaire

visitame
me gusta la poesía también crear cosas a veces

saludos!