jueves, marzo 20, 2008

INCIDENCIA / LUIS LEÓN

a Sir Isaac Newton


En frío, cortando, la luz desciende
Aséptica, bronca, copiosa, filuda...
Filón que va con estela nervuda
Hacia el Objeto que calla y suspende.

Azorado éste, sabe que poco pende
Más vida muerte ante el haz que no duda
Finar sin principiar, con calma sesuda,
Su acto principal que rige y esplende.

Pero... ¿y qué ya teme? ¿Qué de agüeros
Visten con sutil simpleza su sutil ingenio
Que sabe su lúcida estrella de victimado?

Dolido, sin ventaja -victoria de los arteros
Rayos- el Objeto se rompe un milenio
Y otro también: el haz incide callado.


Luis León (Lima,1983). Ha escrito un poemario -próximo a publicar-titulado Absolutamente nada. Ha publicado en este blog los poemas "La almenara" y "Tanteando sinuoso...". Colabora con la revista literaria Argonautas. E-mail:
borderline_7@hotmail.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Veamos, la poesia, como muestra excelsa del ingenio humano siempre llamò mi atenciòn, el arte de expresar con palabras, de embellecer el papel con términos es, a la manera de Sir Walter Scott, la manera más humana de ser humano. Todo esto lo digo a manera de agradecimiento a todos aquellos bardos que no cejan en demostrarnos que, la poesía no solo no muere, sino que se renueva y es más, nos muestra que la poesia de calidad es posible siempre, siempre y cuando esta vaya de la mano de un poeta como este joven peruano (como siempre Perú es tierra de poetas, literatos y gente cultísima), Luis Leon, Estudie y siga adelante, mis sinceros agradecimientos.

http://supay-666.blogia.com entra a este blog, nada como blogia, blogger es para señoritas, revolucion o muerte!!!!

10:26 PM

6:31 PM

Anónimo dijo...

Me gusta este poema, mantiene rasgos ya casi extinguidos de la literatura clásica, como es, por ejemplo: la rima. El autor hace gala de su destreza literaria y mantiene en vilo la mente del lector dotando a su obra de arte de imágenes apropiadas y bien concebidas. Sin ánimo de catalogar genéricamente al poema, diría que tiene cualidades ultraístas. Aplaudo, entonces, los recursos metafóricos utilizados que en un espacio tan breve no dejan nuestro espíritu inmaculado, sino, más bien, lo sacuden, aunque de una manera ligera, eficiente.

Ojalá el autor nos brinde nuevas entregas...

Carlos Enrique Saldivar