domingo, abril 03, 2016

Nuevos enfoques sobre la eterna poesía de César Vallejo


La poesía de César Vallejo (1892-1938) ha motivado innúmeros comentarios. Se han publicado más de setenta libros sobre su obra, además de miles de artículos en diferentes idiomas. Se trata de la cumbre de la literatura peruana, es decir, el nombre más ilustre de esta última. Hace unos años, Roberto Paoli dijo que Trilce era, quizá, el poemario más relevante de la vanguardia posbélica  en el ámbito mundial.

            En 2014 se realizó un coloquio internacional sobre la obra vallejiana que congregó a especialistas de distintas partes del orbe. Gladys Herrera, en tanto editora, ha dado a conocer Vallejo 2014. Actas del Congreso Internacional Vallejo Siempre (Lima: Cátedra Vallejo, 2014-2015) que reúne, en tres volúmenes, las intervenciones de expertos de la talla de Raúl Bueno, Alain Sicard, Ricardo González Vigil, Antonio Melis, Stephen Hart, James Higgins, entre otros.

            En el primer tomo, podemos leer la ponencia de González Vigil, quien reflexiona sobre la polisemia del “Yo no sé!...” que aflora en el célebre poema “Los heraldos negros”. Antonio Melis indaga por la estética del fragmento que se manifiesta en las libretas de apuntes que dejó el poeta de Santiago de Chuco. James Higgins afirma sin ambages que “La poesía de Vallejo refiere vivencias universales y abarca los grandes temas de la literatura occidental” (t. 1, p. 223). Stephen Hart analiza la relación entre la filosofía, la política y la teología en la escritura vallejiana; asimismo, aborda las referencias a ciertos autores como Aristóteles, Marx, Spinoza, entre otros filósofos, que aparecen en la obra vallejiana.

            En el segundo volumen, está el ensayo de Miguel Ángel Rodríguez Rea que distingue el método de análisis que Vallejo emplea en su tesis de bachillerato El romanticismo en la poesía castellana. Ricardo Silva-Santisteban examina la correspondencia entre José María Eguren y el autor de Poemas humanos. Marie-Madeleine Gladieu asedia la representación del cuerpo sufriente en la obra vallejiana poniendo de relieve la última sección de Los heraldos negros (“Canciones de hogar”) y los poemas de Trilce sobre la cárcel.

            En el tercer tomo, destaca el trabajo de Raúl Bueno, quien estudia, en “Un hombre pasa con un pan al hombro”, la alternancia entre lo que llama el “interiorismo patético” y el “contemplativo exteriorismo” (t. 3, p. 119). Alejandro Mautino recalca la interdiscursividad (o carácter intertextual) de índole erótica entre algunos poemas de Trilce para plantear cómo hay una honda reflexión vallejiana sobre el acto sexual.

            Definitivamente, este libro abre un abanico de posibilidades para leer, con ojos nuevos, la siempre fulgurante poesía de César Vallejo.

           

jueves, febrero 18, 2016

Fallece poeta Eduardo Chirinos





La noticia invadió las redes sociales: Eduardo Chirinos ha fallecido en Estados Unidos. Fue, sobre todo, uno de los más prestigiosos poetas surgidos en los años ochenta del siglo pasado. Nos deja libros notables como Cuadernos de Horacio Morell y Archivo de huellas digitales. Aquí una muestra de su siempre fulgurante poesía:


El equilibrista de Bayard Street

Para Roxana y Jorge, que las han visto.

Camina de puntas el equilibrista de Bayard Street,
evita el abismo la mirada y arranca de cuajo toda pretensión,
¿de qué sirven el heroísmo, la grandeza, el entusiasmo?
Poca cosa es la vida para el equilibrista de Bayard Street,
poca la indulgencia de llegar al otro lado y repetir cien veces
la misma operación.

Una mujer lo observa sin asombro,
tras la ventana acaricia el cabello de sus hijos
y turba con su canto los oídos del equilibrista de Bayard Street
Los vecinos lo ignoran, beben latas de cerveza, conversan
hasta altas horas de la noche,
¿quién repararía en tan inútil prodigio?
Sólo los niños señalan con el dedo al equilibrista de Bayard Strccf
ellos lo admiran, contienen la respiración y aplauden hasta
espantar a los gatos.
Una iglesia presbiteriana es el orgullo de Bayard Street;
fue construida a principios de siglo y tiene torre y campanario.
Fija la mirada avanza hacia la iglesia el equilibrista de
Bayard Street.
Su esposa ha preparado una pierna de pollo, ensalada de
tomates y un plato de lentejas,
con suerte harán el amor esta noche y tendrán un instante de
feroz alegría.
Es muy joven la esposa del equilibrista de Bayard Street;
es ella la encargada de tensar la cuerda, la que mide la
distancia entre la ventana y la torre, la que tiene
rostro de heroína de novela de amor.
A nada le teme el equilibrista de Bayard Street,
pero hace varias noches que no duerme;
dicen que soñó que sus zapatillas colgaban de la cuerda
mientras los niños esperaban que se despanzurrara de una
vez el equilibrista de Bayard Street.

domingo, diciembre 13, 2015

Presentación de "Las letras y los hombres"

Aquí les dejo el enlace a mi presentación de "Las letras y los hombres", libro de entrevistas de Miguel Ángel Huamán:

https://www.youtube.com/watch?v=Kb6pBmgwy6A