jueves, mayo 05, 2016

"La civilización del espectáculo" de Mario Vargas Llosa


La obra de Mario Vargas Llosa es polifacética, pues se manifiesta en diversos géneros: la novela, el cuento, el ensayo y el discurso autobiográfico. En el ámbito ensayístico, destacan libros imprescindibles como La orgía perpetua o Historia de un deicidio. Mi propósito principal es analizar algunas ideas de La civilización del espectáculo (2012) que compila artículos que vieron la luz en prestigios diarios como El País de España. Vargas Llosa se sustenta en tres autores: T. S. Eliot, George Steiner y Karl Popper. Del primero toma la noción de la alta cultura dominada por los expertos de una disciplina. Del segundo asimila la concepción de que, muchas veces, los expertos, en las humanidades, se encierran en una jerga teórica absolutamente incomunicable y, por lo tanto, olvidan al lector común. Del tercero, nuestro Premio Nobel se nutre de la idea de la sociedad abierta y democrática que es opuesta a la sociedad cerrada donde reinan el fanatismo y la horda primitiva. Una noción fundamental que subyace a La civilización del espectáculo es que ahora la cultura está invadida por la trivialidad y el divertimento. Es más, Vargas Llosa no ve una salida a dicho problema en la esfera de la democracia occidental.

            Sin embargo, quisiera centrarme en el etnocentrismo que percibo en el mencionado libro. El etnocentrismo es la creencia de sujeto que piensa que su cultura (o la de las clases dominantes) es superior a las demás. Los antropólogos sostienen que existe un etnocentrismo moderado que se manifiesta cuando los individuos consideran que sus creencias, tradiciones y formas de vestir y de actuar son mejores que las demás. Ello no implica una postura discriminatoria. De otro lado, hay un etnocentrismo radical que sí implica la idea de que hay culturas superiores e inferiores. Pienso que Vargas Llosa, en ciertas ocasiones, cae en esta última posición. El autor de La casa verde afirma: “La corrección política ha terminado por convencernos de que es arrogante, dogmática, colonialista y hasta racista hablar de culturas superiores e inferiores y hasta de culturas modernas y primitivas. Según esta arcangélica concepción, todas las culturas, a su modo y en su circunstancia, son iguales, expresiones equivalentes de la maravillosa diversidad humana” (2012, p. 67). No obstante, la antropología contemporánea ha demostrado que las mal llamadas “culturas primitivas” tienen una gran capacidad de abstracción. Por ejemplo, Claude Lévi-Strauss, en El pensamiento salvaje, ofrece innumerables ejemplos de cómo el “primitivo” opera sobre la base de hipótesis y no está encerrado en la horda primigenia, tal como piensa Vargas Llosa, quien se apoya en La sociedad abierta y sus enemigos de Karl Popper. El Premio Nobel asevera lo siguiente: “Los sociólogos, por su parte –o, mejor dicho, los sociólogos empeñados en hacer crítica literaria--, han llevado a cabo una revolución semántica parecida, incorporando a la idea de cultura, como parte integral de ella, a la incultura, disfrazada con el nombre de cultura popular, una forma de cultura menos refinada, artificiosa y pretenciosa que la otra, pero más libre, genuina, crítica, representativa y audaz” (2012, p. 67). Es decir, ¿la cultura popular es de menor nivel que la alta cultura? ¿La oralidad es inferior a la escritura? Al decir que la primera es sinónimo de incultura, Vargas Llosa, en alguna medida, cae en una visión etnocéntrica radical: las producciones culturales académicas e ilustradas son vistas como superiores a las manifestaciones de la cultura popular. Ahora bien, ello parece entrar en contradicción con la propia obra novelística de nuestro insigne escritor: en La tía Julia y el escribidor, Pedro Camacho produce guiones de radionovelas, género popular de creación muy difundido en el Perú de los años sesenta del siglo pasado. Sin duda, escritores tan académicos como Alejo Carpentier y Jorge Luis Borges se han nutrido creativamente de la cultura afrocaribeña y de la literatura gauchesca de hondas raíces populares, respectivamente.

            Además, Vargas Losa remarca lo siguiente: ”Ahora todos somos cultos de alguna manera, aunque no hayamos leído nunca un libro, ni visitado una exposición de pintura, escuchado un concierto, ni adquirido algunas nociones básicas de los conocimientos humanísticos, científicos y tecnológicos del mundo en que vivimos. (Vargas Llosa, 2012, p. 69). Es decir, ¿únicamente es culto quien lee un libro o va a un concierto? ¿Y la cultura oral? En otras palabras, Vargas Llosa reduce la cultura a la ilustrada y escrita. Allí se observa un etnocentrismo radical.

            A diferencia de José María Arguedas, la posición de nuestro extraordinario escritor es elitista y algo aristocrática, como lo ha señalado Jorge Volpi. Un danzante de tijeras, en tal sentido, es un ejemplo vivo de arte popular. Pienso que la cultura no es solo patrimonio de unos cuantos elegidos que se regodean en los textos académicos, sino también del hombre de la calle, quien construye la cultura en el duro trajinar cotidiano.


Bibliografía
Vargas Llosa, M (2012). La civilización del espectáculo. Madrid: Alfaguara.

Este artículo forma parte de la difusión de mi investigación que lleva por título "El etnocentrismo radical y las técnicas argumentativas en la ensayística de Mario Vargas Llosa" que realicé en el Instituto de Investigación Científica de la Universidad de Lima durante el año 2015.


domingo, abril 03, 2016

Nuevos enfoques sobre la eterna poesía de César Vallejo


La poesía de César Vallejo (1892-1938) ha motivado innúmeros comentarios. Se han publicado más de setenta libros sobre su obra, además de miles de artículos en diferentes idiomas. Se trata de la cumbre de la literatura peruana, es decir, el nombre más ilustre de esta última. Hace unos años, Roberto Paoli dijo que Trilce era, quizá, el poemario más relevante de la vanguardia posbélica  en el ámbito mundial.

            En 2014 se realizó un coloquio internacional sobre la obra vallejiana que congregó a especialistas de distintas partes del orbe. Gladys Flores Herrera, en tanto editora, ha dado a conocer Vallejo 2014. Actas del Congreso Internacional Vallejo Siempre (Lima: Cátedra Vallejo, 2014-2015) que reúne, en tres volúmenes, las intervenciones de expertos de la talla de Raúl Bueno, Alain Sicard, Ricardo González Vigil, Antonio Melis, Stephen Hart, James Higgins, entre otros.

            En el primer tomo, podemos leer la ponencia de González Vigil, quien reflexiona sobre la polisemia del “Yo no sé!...” que aflora en el célebre poema “Los heraldos negros”. Antonio Melis indaga por la estética del fragmento que se manifiesta en las libretas de apuntes que dejó el poeta de Santiago de Chuco. James Higgins afirma sin ambages que “La poesía de Vallejo refiere vivencias universales y abarca los grandes temas de la literatura occidental” (t. 1, p. 223). Stephen Hart analiza la relación entre la filosofía, la política y la teología en la escritura vallejiana; asimismo, aborda las referencias a ciertos autores como Aristóteles, Marx, Spinoza, entre otros filósofos, que aparecen en la obra vallejiana.

            En el segundo volumen, está el ensayo de Miguel Ángel Rodríguez Rea que distingue el método de análisis que Vallejo emplea en su tesis de bachillerato El romanticismo en la poesía castellana. Ricardo Silva-Santisteban examina la correspondencia entre José María Eguren y el autor de Poemas humanos. Marie-Madeleine Gladieu asedia la representación del cuerpo sufriente en la obra vallejiana poniendo de relieve la última sección de Los heraldos negros (“Canciones de hogar”) y los poemas de Trilce sobre la cárcel.

            En el tercer tomo, destaca el trabajo de Raúl Bueno, quien estudia, en “Un hombre pasa con un pan al hombro”, la alternancia entre lo que llama el “interiorismo patético” y el “contemplativo exteriorismo” (t. 3, p. 119). Alejandro Mautino recalca la interdiscursividad (o carácter intertextual) de índole erótica entre algunos poemas de Trilce para plantear cómo hay una honda reflexión vallejiana sobre el acto sexual.

            Definitivamente, este libro abre un abanico de posibilidades para leer, con ojos nuevos, la siempre fulgurante poesía de César Vallejo.

           

jueves, febrero 18, 2016

Fallece poeta Eduardo Chirinos





La noticia invadió las redes sociales: Eduardo Chirinos ha fallecido en Estados Unidos. Fue, sobre todo, uno de los más prestigiosos poetas surgidos en los años ochenta del siglo pasado. Nos deja libros notables como Cuadernos de Horacio Morell y Archivo de huellas digitales. Aquí una muestra de su siempre fulgurante poesía:


El equilibrista de Bayard Street

Para Roxana y Jorge, que las han visto.

Camina de puntas el equilibrista de Bayard Street,
evita el abismo la mirada y arranca de cuajo toda pretensión,
¿de qué sirven el heroísmo, la grandeza, el entusiasmo?
Poca cosa es la vida para el equilibrista de Bayard Street,
poca la indulgencia de llegar al otro lado y repetir cien veces
la misma operación.

Una mujer lo observa sin asombro,
tras la ventana acaricia el cabello de sus hijos
y turba con su canto los oídos del equilibrista de Bayard Street
Los vecinos lo ignoran, beben latas de cerveza, conversan
hasta altas horas de la noche,
¿quién repararía en tan inútil prodigio?
Sólo los niños señalan con el dedo al equilibrista de Bayard Strccf
ellos lo admiran, contienen la respiración y aplauden hasta
espantar a los gatos.
Una iglesia presbiteriana es el orgullo de Bayard Street;
fue construida a principios de siglo y tiene torre y campanario.
Fija la mirada avanza hacia la iglesia el equilibrista de
Bayard Street.
Su esposa ha preparado una pierna de pollo, ensalada de
tomates y un plato de lentejas,
con suerte harán el amor esta noche y tendrán un instante de
feroz alegría.
Es muy joven la esposa del equilibrista de Bayard Street;
es ella la encargada de tensar la cuerda, la que mide la
distancia entre la ventana y la torre, la que tiene
rostro de heroína de novela de amor.
A nada le teme el equilibrista de Bayard Street,
pero hace varias noches que no duerme;
dicen que soñó que sus zapatillas colgaban de la cuerda
mientras los niños esperaban que se despanzurrara de una
vez el equilibrista de Bayard Street.

domingo, diciembre 13, 2015

Presentación de "Las letras y los hombres"

Aquí les dejo el enlace a mi presentación de "Las letras y los hombres", libro de entrevistas de Miguel Ángel Huamán:

https://www.youtube.com/watch?v=Kb6pBmgwy6A