domingo, enero 26, 2014

Fallece poeta José Emilio Pacheco




Pocos días después del fallecimiento del poeta argentino Juan Gelman, la noticia no deja de ser estremecedora: se nos fue José Emilio Pacheco (1939-2014). Para mí, es el más importante poeta mexicano de todos los tiempos. Fue un representante conspicuo de la denominada poesía conversacional y reflexionó sobre el tiempo que desgasta los objetos y las acciones de los hombres. Como lo ha señalado Samuel Gordon, en la obra poética de Pacheco hay dos momentos: 1) el período de los inicios, representado pos los dos primeros poemarios: Los elementos de la noche y El reposo del fuego; y 2) El período del auge de la poesía conversacional, desde No me preguntes cómo pasa el tiempo hasta los últimos poemarios. En la primera etapa se perciben el influjo de Octavio Paz, la ausencia de ironía y la simbología del fuego; en la segunda, por el contrario, adquieren primacía la ironía desmitificadora, las referencias culturales y el tono lúdico. Aquí uno de los grandes poemas de Pacheco:

"BIRDS IN THE NIGHT"
(Vallejo y Cernuda se encuentran en Lima) 
                                                     
Al partir de las aguas peruanas, la anchoveta ha puesto en crisis a la industria pesquera y ha provocado, en las ciudades del litoral, la invasión de las hambrientas aves marinas.
Excélsior, 1972                                                                                                                                                                

Toda la noche oigo el rumor alado desplomándose
y como en un poema de Cisneros
albatros  cormoranes  y pelícanos
se mueren de hambre en pleno centro de Lima
bodelerianamente son vejados

Aquí por estas calles de miseria
(tan semejante a México)
César Vallejo anduvo  fornicó  deliró
y escribió algunos veros

Ahora sí lo imitan  lo veneran
y es "un orgullo  para el Continente"

En vida lo patearon   lo escupieron
lo mataron de hambre y de tristeza

Dijo Cernuda que ningún país
ha soportado a sus poetas vivos

Pero está bien así
¿No es peor destino
ser el Poeta Nacional
a quien saludan todos en la calle?

De Irás y no volverás

viernes, enero 03, 2014

Un libro de Eduardo Lino sobre el ritmo en la poesía peruana










        Desde los formalistas rusos, en los años veinte del siglo pasado, se valoró el ritmo como el elemento dominante del verso. Osip Brik, en Ritmo y sintaxis, y Yuri Tinianov, en El problema de la lengua poética, plantearon que no se podía abordar rigurosamente un poema sin prestar atención a la corriente rítmica que atravesaba este último. A dicha óptica se suma el desarrollo de la Rítmica y la Métrica como disciplinas que tienen, en el ámbito de la lengua castellana, dos ilustres representantes: Rafael de Balbín y Tomás Navarro Tomás.
En los últimos años, sin embargo, la publicación de Verso español y verso europeo (2000) de Oldrich Belic ha producido un cambio radical en los estudios de versificación. Belic pone de relieve una Rítmica Semántica Cognitiva, donde el ritmo es concebido como un componente dinámico del poema que transmite sentidos e ideologías. El cambio de patrón rítmico, por ejemplo, puede significar un giro en el ámbito de los significados. El investigador, en tal sentido, tiene que estar atento a las variaciones rítmicas para identificar cómo la ideología del poeta adquiere, en algún momento, una inflexión distinta a lo largo de los versos.
En dicho contexto, deberíamos entender la publicación de El ritmo y la modernización de la lírica peruana. Los casos de González Prada, Eguren y Valdelomar (Lima: Fondo Editorial de la USIL, 2013. 328 pp.), cuya autoría pertenece al joven y valioso investigador Eduardo Lino Salvador (Lima, 1985). Se trata de un estudio erudito y muy actualizado que se sustenta en los aportes de Belic para releer creativamente la obra de los tres poetas peruanos antes mencionados. Lino emplea una perspectiva plurimetodológica para sustentar cómo Manuel González Prada, Abraham Valdelomar y José María Eguren colaboraron activamente en la modernización de la poesía peruana a través de una reflexión sistemática sobre el ritmo y la función de este en el ámbito del verso; asimismo, en la poesía de los autores antes mencionados se observa cómo el ritmo se articula con determinados giros semánticos. Además, Lino comprueba cómo en la obra de aquellos poetas existe una estructura rítmica común, de manera que realiza un enjundioso análisis intertextual para demostrar la validez de su hipótesis.
Uno de los aspectos que más destaca de esta investigación es el empleo de distintas perspectivas para acercarse al fenómeno literario. Lino utiliza la metacrítica para realizar un cuestionamiento de los aportes de los estudiosos que se han aproximado a la obra de González Prada. Pero no solo dicha óptica aparece en este volumen, sino también la asimilación creativa tanto de la Retórica General Textual del lingüista italiano Stefano Arduini como de la perspectiva sociológica de Antonio Cornejo Polar, de cuyas propuestas se nutre el joven crítico literario para abordar la modernización de la lírica peruana en el Perú. Por último, Lino utiliza la Métrica y la Rítmica sobre la base de los aportes de Oldrich Belic con el fin de abordar los lazos entre la estructura formal de los versos y el sentido que subyace a estos últimos.
No quisiera dejar de mencionar la claridad expositiva que se revela en este libro que no solo anuncia a un investigador de valía, sino que constituye un estudio imprescindible para el abordaje de la poesía de Manuel González Prada, de José María Eguren y Abraham Valdelomar. Creo que es un acierto indiscutible que el Fondo Editorial de la USIL haya decidido dar a conocer a la comunidad de lectores una obra tan relevante para el estudio de la gran poesía peruana del siglo XX.