jueves, noviembre 22, 2012

Recital de Rodolfo Hinostroza en la Facultad de Letras de la UNMSM



El poeta Rodolfo Hinostroza, notable exponente de la generación del sesenta, ofrecerá una lectura de sus poemas en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Día: Miércoles 28 de noviembre
Hora: 7:30 p.m.
Lugar: Auditorio de la Facultad de Letras de la UNMSM

lunes, noviembre 19, 2012

Recital de Carlos Germán Belli en la Facultad de Letras de la UNMSM


El destacado poeta Carlos Germán Belli ofrecerá una lectura de sus poemas en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Día: Miércoles 21 de noviembre
Hora: 7:30 p.m.
Lugar: Auditorio de la Facultad de Letras de la UNMSM

jueves, noviembre 01, 2012

Lo que esperamos/ Oliverio Girondo



Tardará, tardará.

Ya sé que todavía
los émbolos,
la usura,
el sudor,
las bobinas
seguirán produciendo,
al por mayor,
en serie,
iniquidad,
ayuno,
rencor,
desesperanza;
para que las lombrices con huecos portasenos,
las vacas de embajada,
los viejos paquidermos de esfínteres crinudos,
se sacien de adulterios,
de hastío,
de diamantes,
de caviar,
de remedios.

Ya sé que todavía pasarán muchos años
para que estos crustáceos
del asfalto
y la mugre
se limpien la cabeza,
se alejen de la envidia,
no idolatren la saña,
no adoren la impostura,
y abandonen su costra
de opresión,
de ceguera,
de mezquindad.
de bosta.

Pero, quizás, un día,
antes de que la tierra se canse de atraernos
y brindarnos su seno,
el cerebro les sirva para sentirse humanos,
ser hombres,
ser mujeres,
-no cajas de caudales,
ni perchas desoladas-,
someter a las ruedas,
impedir que nos maten,
comprobar que la vida se arranca y despedaza
los chalecos de fuerza de todos los sistemas;
y descubrir, de nuevo, que todas las riquezas
se encuentran en nosotros y no bajo la tierra.

Y entonces...
¡Ah!, ese día
abriremos los brazos
sin temer que el instinto nos muerda los garrones,
ni recelar de todo,
hasta de nuestra sombra;
y seremos capaces de acercarnos al pasto,
a la noche,
a los ríos,
sin rubor,
mansamente,
con las pupilas claras,
con las manos tranquilas;
y usaremos palabras sustanciosas,
auténticas;
no como esos vocablos erizados de inquina
que babean las hienas al instarnos al odio,
ni aquellos que se asfixian
en estrofas de almíbar
y fustigada clara de huevo corrompido;
sino palabras simples,
de arroyo,
de raíces,
que en vez de separarnos
nos acerquen un poco;
o mejor todavía
guardaremos silencio
para tomar el pulso a todo lo que existe
y vivir el milagro de cuanto nos rodea,
mientras alguien nos diga,
con una voz de roble,
lo que desde hace siglos
esperamos en vano.


De Persuasión de los días (1942)