martes, enero 01, 2008


UN ARTÍCULO DE MARIO VARGAS LLOSA SOBRE OCTAVIO PAZ

Acabo de leer un texto de Vargas Llosa, publicado en El comercio(http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2007-12-30/mario-vargas-llosa-escribe-sobre-juana-ines-cruz.html), que constituye un homenaje al libro de Octavio Paz cuyo título es sumamente ilustrativo: Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe (1982). Para el novelista arequipeño, la crítica literaria debiera ser una fusión armónica de erudición y buena prosa, hecho que convierta al crítico en un escritor que produce un ensayo entendido como un género creativo, abierto,iluminador no solo de la obra materia de la investigación, sino también de las preferencias literarias del ensayista.
Vargas LLosa asiente: "Me refiero a esos ensayos en los que la investigación rigurosa, la imaginación, el buen gusto y la elegancia expositiva se alían para explicar una obra literaria, el proceso que la gestó, la manera en que la experiencia privada de su creador y la realidad histórica y social de su tiempo se reflejan en ella y el efecto que tuvo en la cultura de su época y en las que la sucedieron. No minimizo ni descarto los estudios especializados --filológicos, estilísticos, estructuralistas, deconstructivistas, etcétera-- que, hoy, por lo general, están fuera del alcance del lector profano, pero si tengo que elegir, prefiero esos trabajos a medio camino entre el análisis y la creación que, tal como lo hacen la poesía y la novela con la realidad vivida, se valen de la literatura existente para construir a partir de ella obras que la trascienden y son, en sí mismas, literatura de creación".
Me parece que esas cuatro características (investigación, imaginación, buen gusto y elegancia expositiva) son medulares en un ensayo literario. Es decir, se trata de investigar con pasión un tema, argumentar una opinión a través de razonamientos convincentes, emplear las palabras con corrección y preocuparse por la explicación clara que no soslaye el buen uso del idioma. El receptor modelo ("ideal") de un ensayo literario debiera ser el lector profano porque el autor tendría que pensar fundamentalmente en un receptor no especializado. La utilidad de un comentario fundamentado a una obra literaria sería que el lector volviera a leer con nuevos ojos esta última. Por eso, todo gran ensayo literario, producido por un crítico, es --según Vargas Llosa-- obra de creación.

2 comentarios:

Sergio Luckett dijo...

Hola Camilo.
Acabo de descubrir tu blog y he leido algunos artículos que me parecieron excelentes.
Soy escritor sin escuela, de esos que se forman de puro leer y escribir.
Tengo una narrativa publicada y estoy escribiendo la segunda. Leí tus comentarios acerca de las características de la poesía moderna y quiero pedirte un favor.
He escrito algo de poesía pero no sé si voy por el camino adecuado. Me siento mas confortable escribiendo historias, pero quiero explorar mi faceta poética. Bien, el favor consiste en que me regales un comentario de algún poema breve que yo te envíe. Supongo que eres una persona ocupada, pero sería muy importante para mí que pudieras hacerlo.
De antemano, gracias.

Camilo Fernández Cozman dijo...

Hola, Sergio:

Puedes enviármelo a mi siguiente correo: camilo_ruben@hotmail.com
Saludos,
Camilo Fernández