sábado, enero 12, 2008


FALLECE POETA JUAN RAMÍREZ RUIZ

Integrante del movimiento Hora Zero, autor de libros fundamentales como Un par de vueltas por la realidad y Las armas molidas, Juan Ramírez Ruiz murió víctima de un accidente. Durante buena cantidad de tiempo se lo dio por desaparecido, pero hace unos días la familia confirmó su deceso. Fue enterrado como una persona desconocida, pero después de algunas investigaciones se llegó a la conclusión de que era Juan Ramírez Ruiz.

En pocos meses han fallecido dos exponentes fundamentales de la denominada Generación del Setenta: José Watanabe y Juan Ramírez Ruiz. Escuché decir a Gustavo Gutiérrez, en el entierro del primero, que cuando muere un poeta, fenece algo de lo mejor de nosotros mismos.

Ramírez Ruiz, autor de la concepción del poema integral, renovó la lírica peruana en los años setenta con el uso del prosaísmo, de los experimentos verbales y de la visión del migrante. Esperemos que sus obras inéditas salgan a luz lo más antes posible. Como homenaje al escritor, transcribo el siguiente poema:

EL JÚBILO

Atención, éste es el júbilo, éste es el júbilo
huyendo del silencio, viene, viene, se queda,
limpia, éste es el júbilo, el silencio le huye.
Elfina tú decías no, pero está conmigo
tómalo en mis ojos, en mis manos. Elfina
deja la tarde en la calle, avisa y que vengan,
que se alejen de las ofensas, que descuiden la
acechanza, el improperio, la alevosía,
aviso, dilo y abandona las oficinas,
corre, ven con todos. Corre, separa tus dedos
de las máquinas sumadoras, cierra cierra,
los libros, los llaveros, los insultos, ése es el júbilo,
ése es el júbilo, reconócelo Elfina, ése es el júbilo.
Este que se aleja de la redondez del cuatro,
de la punta involuntaria del cinco
o del alambre que sigue al viento. Este es el júbilo,
éste es el júbilo, este viento cargado
con sonidos de vidrios verdes, éste es el júbilo,
y conmigo está mirando la tarde. Entro en los pechos,
en las frescas canciones, entro, éste es el júbilo,
esa música, esa abundancia, ese relumbre
que dejo caer sin recogerlo, éste es el júbilo,
reconócelo Elfina, éste es el júbilo.

3 comentarios:

Jen dijo...

Hola, llegué a tu blog por medio del blog de Rocío Silva Santisteban y me pareció muy interesante. Quería invitarte a que vieras el blog de mi libro y si tienes tiempo, mi blog. Me gustaría poder enviarte mi libro.

Gracias

www.cromosomaz.blogspot.com

Camilo Fernández Cozman dijo...

Hola, Jen:
Muchas gracias por tu comentario. Envíame el libro a mi casa: Los Alemndros 265, dpto. 101 - Residencial Monterrico - La Molina (Lima 12) - Perú.

Anónimo dijo...

Hola profesor:
la muerte de una persona siempre es un hecho lamentable. Si a ello le sumamos los desgraciados acontecimientos que rodearon la pérdida de Juan Ramírez Ruiz (su atropello por un bus, su entierro como NN, la búsqueda larguísima que efectuó su familia para recuperar su cuerpo, etc.), la muerte se vuelve un hecho absurdo y macabro. Que Juan Ramírez Ruiz, el poeta de Hora Zero, pueda encontrar la paz donde quiera que esté.