domingo, septiembre 16, 2007

CHARLES BAUDELAIRE Y GUSTAVE FLAUBERT, DOS DE NUESTROS CLÁSICOS



Los dos publicaron sus obras fundamentales en 1857: Las flores del mal y Madame Bovary. Ambos enfrentaron procesos judiciales por supuesta inmoralidad, pero posibilitaron el surgimiento de la poesía y de la novela modernas. Ni Rimbaud ni Mallarmé pueden leerse cabalmente sin Baudelaire; Joyce y Proust son herederos de Flaubert. En Las flores del mal aparece París como metáfora de la modernidad: vemos una mendiga pelirroja, el humo de la ciudad, la soledad del hombre en medio de la multitud; en Madame Bovary, el sueño quijotesco de la personaje que confunde la realidad con la ficción y quiere que su vida semeje la de un amante de novelita folletinesca. Baudelaire y Flaubert son hermanos en la Francia decimonónica. El primero no llegó al verso libre, pero anticipó las propuestas del simbolismo de Mallarmé; el segundo experimentó con el estilo indirecto libre, mas no pudo llegar a la fragmentación radical tan típica del vanguardismo narrativo. Aquél plasmó dos poemas fundamentales (“El albatros” y “Correspondencias”), ejerció la crítica literaria con sindéresis y meditó sobre obras musicales y pictóricas, tejiendo lazos entre la pintura, la eufonía y la literatura. Este supo ser un eterno buscador de la palabra exacta y dio (como alguna vez lo dijo Roland Barthes en El grado cero de la escritura) a la prosa la alta calidad artística de un poema. Ambos (Flaubert y Baudelaire) supieron asignarle un mérito a la búsqueda incesante de un método riguroso para la elaboración de las obras literarias. Por eso, ahora son dos de nuestros clásicos.

2 comentarios:

LA CARICATURA EXISTENCIALISTA dijo...

Que gran año fue 1857 para las letras, un año que también vio el nacimiento de Joseph Conrad. Saludos

Camilo Fernández Cozman dijo...

Efectivamente el nacimiento de Joseph Conrad es digno de celebración.