viernes, junio 01, 2007


EL ENFOQUE INTERDISCIPLINARIO Y EL RESPETO A LA ESPECIFICIDAD DE LA TRADICIÓN LITERARIA

Obviamente, para analizar un texto, creo pertinente emplear un enfoque interdisciplinario, abierto a la asimilación del gran aporte de las ciencias sociales, pero también se debiera respetar la especificidad de la tradición poética. La serie social se puede confrontar con la literaria, sin embargo, esta última tiene una dinámica propia y particular. De ahí la importancia de evitar la reducción de la complejidad de un texto narrativo o de un poema al contenido que se expresa en esos discursos. Aquí se pueden fijar dos posiciones:
1)La del investigador que solamente ve en un poema el reflejo más o menos fiel de ciertos aspectos de la vida social y se olvida (o no le da la debida importancia) a la estructuración formal.
2)La del hermeneuta que analiza los rasgos formales de un texto, pero articulados a los temas, a las ideologías y los vastos contextos culturales. Este es el caso de Antonio Cornejo Polar y de Ángel Rama.
Pienso que la segunda opción es quizá la más acertada.
(Foto del número 58 de la Revista de crítica literaria latinoamericana, fundada en 1975 por Antonio Cornejo Polar)

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que toda apreciación crítica valdrá tanto como una coherente y convincente crítica, no sólo desde la base de ciertos criterios de los varios estudios literarios, criterios que terminarán obligatoriamente por utilizar una que otra categoría preexistente o ya utilizando horizontes de comprensión delimitados por su mismo campo, o por la falta de capacidad de arriesgarse de un crítico -lo habitual- para "proponer" y terminando por "poner" su plantilla -llámase categoría, presupuestos, figuras, sentidos establecidos, etc.- sobre una obra literaria, para remitirse solamente a señalar fenómenos.

Me arriesgo a sostener una opinión basada en una impresión, quizás sicologista, en torno al mundo académico: la idea de no-arriesgar a la innovación puede deberse a dos características de la misma persona, influenciado por supuesto por el mismo entorno intelectual:

1) La innovación y la creación comienzan por necesidad, o por llamado (si lo que Octavio Paz dijo sobre la escritura poética tiene relación con cualquier ámbito creativo, donde se tiene que proponer y trabajar eso que se propone, trabajo basado en una disconformidad); ahí está el origen de una propuesta distinta. A mi parecer, lo contrario a esto es observar los estudios literarios como una comunidad dialógica, que es cierto, pero generalmente termina por ser circuitos cerrados de conocimiento y cerrados a la innovación, más allá de que se esté siempre dispuesto, y no sé realmente si eso es bueno, a "tirar el dedo" a los puntos negativos y positivos de los cánones críticos.

2) La innovación en los estudios literarios (suena en abstracto, pero cuando digo "innovación" pues me refiero a los grandes responsables de las propuestas más coherentes y convincentes) será, generalmente, un sui generis. Si sí o si no, arriesgarse a una propuesta distinta, y no una propuesta limitada a señalar fenómenos y explicarlos con el sustento de una cita de uno que otro filósofos, crítico, etc., se deberá en cierta medida a un miedo(¿?), es probable, a no ser aceptado dentro de los circuitos intelectuales, los cuales dictarán su sentencia de aceptación con la misma moneda: la crítica. No arriesgarse a proponer, a crear otras lentes teóricos, es por simple aceptación.

Detrás de esto está en mí un deseo por ver textos interesantes, algo sumamente ideal.

Si no, por mencionar algunas grandes propuestas críticas: el gran desconocedor de los avances de los estudios literarios, Auerbach; un caso más cercano, los reveses de una lectura de Mariátegui y una propuesta con sentido, Cornejo Polar; las casi "eternas" figuras de Genette, etc. Ellos imaginaron y dieron forma a los fenómenos, no se remitieron solamente a señalarlos: propusieron elementos nuevos, fueron y son particulares, con sus categorías, terminología y otras particularidades de la creatividad crítica.

No soy crítico, por eso mi comentario se remite a una observación, cercana a lo que se llama impresión. La historia, la crítica y la teoría, y sus ramificaciones, tienen sentidos preestablecidos, "condenados al sentido" se condenan a una profundidad que repite marco referenciales y sensaciones.

Disculpe usted la extensión.

Saludos,

D.A.

Camilo Fernández Cozman dijo...

Sí, efectivamente, amigo D.A., hay un miedo a la innovación en los estudios literarios en el Perú. Queremos seguir repitiendo plantillas. Sin embargo, creo que el problema es lo que David Sobrevilla llamaba "fetichización del método", por la cual el investigador aplica una plantilla y fuerza el texto para adaptarlo a un modelo teórico, asumido con gran dogmatismo.

Anónimo dijo...

Creo que es una cuestion de enfoque. Al problema de la fetichizacion del metodo se le puede oponer el problema de la fetichizacion del texto o autor. Estoy de acuerdo contigo en que el primer riesgo es prevalente en la academia especializada tal como predominantemente se ejerce ahora, pero en parte es reaccion a los excesos del riesgo segundo, normalmente asimilados como critica impresionista o estructural/formalista sobre textos dados. Sin extremar, creo que ambos enfoques podrian complementarse mutuamente. Una critica centrada en texto/autor revelaria aspectos que una aproximacion que tomara al texto como aspecto de procesos culturales mas amplios en relacion con otros textos no podria dar cuenta, y viceversa.

Camilo Fernández Cozman dijo...

Estimado amigo anónimo:
Yo creo que quizá sería interesante hacer una crítica sintética que analice formalmente el texto (no hay que tenerle miedo al análisis formal porque puede ser útil en un primer momento)para luego realizar un enfoque interdisciplinario y de tipo cultural. Si se respeta la especificidad de la tradición literaria, entonces no hay problema. No estoy hablando de "literariedad" (propiedad distintiva de los textos literarios) que, en realidad, no existe, sino de una dinámica peculiar de la serie literaria, la cual no es un simple reflejo de la serie social. Fetichizar el autor es caer en el biografismo, vicio que se evidencia en la obra de Luis Alberto Sánchez. Fetichizar el texto es aislarlo demasiado y olvidarse totalmente de los contextos culturales. Eso también es peligroso por cierto.

Anónimo dijo...

"especificidad de la tradición literaria", "una dinámica peculiar de la serie literaria, la cual no es un simple reflejo de la serie social"
Podrias especificar a que te refieres con "tradicion literaria", "serie literaria"?
Me pregunto si se trata basicamente de intertextualidad literaria, de un campo privado (una serie) que remite a la vieja idea de tradicon como coto vedado, o espacio sagrado, torre de marfil, o simplemente una defensa epistemologica de un area academica, una praxis discursiva como campo -y autoregulada como critica en ese mismo campo?
Y que estaria fuera de ese campo? la "subliteratura"? discursos no ficcionales? discursos que podemos llamar pragmaticos, paraliterarios, lejanos del canon o incanonizables, contaminados, a medio camino entre lo literario -como sea que se conciba- y lo visual o o lo audiovisula, o lo masivo sin pretenciones esteticas? Y de que estetica estariamos hablando, que delimitara el campo?
Muchas preguntas, disculpa,en una epoca de cruces de campos, de invasiones epistemologicas y meramente humanas, de cruces de froteras y nuevas exploraciones, donde la tradicion o las tradicones se tambalean, la interdisciplinaridad propone nuevos campos, y los textos son hibridos.

Camilo Fernández Cozman dijo...

Estimado amigo anónimo:
Los sistemas tienen una cierta autonomía, no total por cierto. Por ejemplo, yo no puedo explicar el fonema /f/ a partir de la dinámica del centro y periferia que priman en una sociedad como la peruana. Puedo hacer relaciones, por cierto, pero debo preservar una cierta autonomía de la serie literaria. Se trata de un conjunto de textos escritos u orales, en diversas lenguas (quechua, castellano, aimara)que establecen relaciones entre sí. Hay varias tradiciones literarias en el Perú, determinadas por las diversas lenguas en las que se producen la literatura. Se incluyen mitos, testimonios, etc. Se trata de una visión amplia y con la idea de una ampliación del corpus. Sin embargo, si bien se deben analizar los textos desde una óptica interdisciplinaria y multidisciplinaria, donde se han de considerar los cruces de discursos, es importante reconocer que hay un reservorio de textos que forman nuestra polifacética tradición literaria. Por ejemplo, para entender a Sologuren hay que ver leído la poesía surrealista, a Moro y Westphalen. Hay temas que se repiten en la tradición; hay poéticas como la simbolista o la neovanguardista. Si fuera una óptica que no reconociera una cierta especificidad de la tradición(es) literaria(s), entonces todos los componentes de un texto debieran ser explicados sociológica o políticamente. Pero me pregunto: por ejemplo, "La niña de la lámpara azul", de Eguren, ¿cómo podría ser política o sociológicamente explicado ese poema sin caer en mecanicismos? No todo poema puede ser explicado políticamente. Hay que evitar el dogmatismo ideológico y el fanatismo teórico. Los sistemas -como el fonológico y el sintáctico, por ejemplo-- tienen una cierta autonomía.