sábado, marzo 03, 2007

LA TERGIVERSACIÓN DE ALGUNOS VERSOS DE CÉSAR VALLEJO


Políticos y periodistas suelen citar, con inusitada frecuencia, la siguiente expresión atribuida a César Vallejo: “Hay, hermanos, muchísimo que hacer”. Sin embargo, esa supuesta cita implica una tergiversación de algunos versos del poeta de Santiago de Chuco, pertenecientes a “Los nueve monstruos”, que, a la letra, dicen:

Señor Ministro de Salud: ¿qué hacer?
¡Ah! desgraciadamente, hombres humanos,
hay, hermanos, muchísimo que hacer.

Vallejo incorpora el adverbio “desgraciadamente”, lo cual implica un cambio radical de sentido. Así manifiesta una predilección por estructuras antitéticas y contradictorias.

El hombre debiera incorporar, de manera creativa, la noción de sufrimiento en su diario laborar. El dolor, parece decirnos Vallejo, perfecciona, si presupone la idea de transformación social y de utopía entendida como un proyecto político, destinado a la inclusión del otro y a la realización de los ideales de justicia y de libertad.

Por lo tanto, el mensaje de los versos de Vallejo poco tiene que ver con la cita –absolutamente fuera de contexto— atribuida, por políticos y periodistas, al poeta de Santiago de Chuco. Algunos confunden el grano con la paja y no leen ni interpretan, de modo riguroso, los aportes acuñados en nuestra tradición literaria.

4 comentarios:

baudelaire3 dijo...

Estimado Camilo: y me imagino cuán lejos deben estar esos políticos de los ideales verdaderos de Vallejo. Hubiera sido cómico ver los nombres de tales hombres públicos, para luego recordar sus actuaciones y los revolcones que se debería estar dando Vallejo en su tumba, si tuvuiera noticia de tales citas. Cristián Gómez O.

Camilo Fernández Cozman dijo...

Estimado Cristián:
Sí, efectivamente, esos políticos "usan" la poesía para prometer el oro y el moro; pero, en la práctica, traicionan esas promesas actuando de manera desatinada y traicionando los más elementales valores éticos. Un abrazo, Camilo

Anónimo dijo...

Estimado Camilo.
Vallejo es el poeta que con más fruición he leído y con más espanto, y con más amor, y con más desesperación, y con más interés explico a mis alumnos (que no siempre se muestran receptivos a su poesía, compleja, pero profunda y dolorida, de la que rezuma un amargor existencial que a nadie deja insensible).

Que los políticos tergiversen las palabras de Vallejo no deja de ser labor de políticos (que muchos de ellos para eso están). Quiero traer al hilo un suceso que me conmocionó recientemente en España, esa hermana vuestra y de Vallejo, a quien tanto amor suscitó. Pues bien, la derecha española con motivo de un asunto político en relación con la devolución a la Generalidad de Cataluña de unos documentos incautados al gobierno legítimo de los catalanes durante la guerra civil española, por parte de Franco, plagó de pancartas la maravillosa ciudad de Salamanca con el lema "Venceréis pero no convenceréis". Por su puesto, los herederos de don Miguel de Unamuno, autor de esa frase, espetada contra las tropas del General Franco, aludiendo al régimen que impondrían los sublevados tras el derrocamiento de la República, se quejaron. Y con razón...

Es un fenómeno común que la derecha se apropie de lo que nunca fue de ella. Apropiación indebida. Cualquier día gritarán "No pasarán" y la izquierda contemplativa tendrá que asumir en silencio este hurto, como el que los políticos de tu país hacen del bueno de Vallejo.

Permíteme que sustraiga yo este breve espacio de tu bitácora, para dejarte por escrito esta reflexión, que no sé si será de tu interés. Un fuerte abrazo desde Madrid.

Luis Quiñones.
www.autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com

Camilo Fernández Cozman dijo...

Estimado Luis Quiñones:
Agradezco mucho tu comentario tan ilustrativo de cómo los políticos conservadores se apropien ilícitamente de los versos de un gran escritor para realizar una ilícita propaganda partidaria. Una cosa es "usar" una obra literaria para determinados fines tergiversando el pensamiento del autor; y otra es interpretar los versos de un poeta resptando la pluralidad de sentido de un texto literario. Un abrazo desde Lima, Camilo